Antonio Machado:
Este
extenso capítulo, nos cuenta con gran detalle como fue la vida del poeta, desde
como era su infancia en Sevilla, donde vivía con su madre y su hermano José y su
familia, en aquel amplio piso de la calle del General Arrando en la plaza de
Chamberrí; pasando por un Madrid republicano y llegando a sus últimos días en
la capital de Cataluña, donde emprendería su exilio para morir en Francia. El
libro, nos deja ver de una forma completamente transparente como era el poeta,
además que la gran utilización de imágenes ayuda a poner cara a todos los
poemas en forma de citaciones que incluye. Es de esta forma que desde el inicio
del capitulo me he visto completamente envuelto de los numerables actos que nos
contaba nuestra profesora de lengua castellana de 4º de eso en Es Liceu. Sin
duda alguna, hay fragmentos del capitulo que me han despertado un mayor grado
de interés mientras estaba leyéndolo, así como el fragmento de la copla
reveladora “Si mi pluma valiera tu pistola de capitán, contento moriría”,y
la mención del autor hacia Rodrigo Díaz de Vivar, o mas bien conocido como el
Cid Campeador, conocido así por sus extraordinarias batallas campales, que fue
una figura histórica y legendaria de la cual mi abuelo me ha hablado en
innumerables ocasiones.
Juan Ramón
Jiménez:
Este capítulo, mas breve que el
anterior, comienza introduciéndonos en la vida del poeta a sus 14 años, donde
la obsesión por la publicación de su libro ontológico Canción, hace que
el poeta no salga ni de su casa, ubicada en la calle de Padilla. El poeta, mas
adelante, tras la muerte de su padre y la ruina familiar que conlleva, se ve
socorrido económicamente por la modesta renta que recibe de Estados Unidos su
mujer, Zenobia Camprubí, de la cual se hacen menciones refiriéndose a ella como
la santa, la madre, que se cansa a veces de las manías, entre ellas la manía
persecutoria, de su célebre esposo. Es también a consecuencia de esto que
se plantea la opción de de hacer una visita a Estados Unidos, donde viven todos
los hermanos de Zenobia y a los cuales hace veinte años que no los ha vuelto a
ver. Además, esa visita podría ser compaginada con ir a Puerto Rico, lugar
donde se estaba gestionando la publicación de una antología del poeta dirigida
al publico infantil.
Sin duda alguna, metiéndome un poco mas en un
aspecto valorativo propio, hay dos momentos en el que el capítulo realmente ha
cautivado mi atención, y ha sido por una parte ese fragmento de “La niña
dejada”,que es una de las “cancioncillas” con ese sabor andaluz que se
incluyen en su libro Canción, del cual hicimos referencia anteriormente
y que sin duda alguna el poeta dedico a su mujer Zenobia; y por otra parte, el
fragmento en que Juan Ramón Jiménez recuerda los ultimos versos de el poema en
que Machado, le hacía una insólita pregunta a Dios, diciendo: Y tú, Señor,
por quien todos vemos y que ves las almas, dinos si todos, un dia, hemos de
verte la cara”
Miguel
Hernández:
En
esta ocasión, la obra empieza con la ubicación del poeta en Madrid, tras su
estancia en su nativa Orihuela alicantina. Nada mas empezar la obra, ya me
saltó la fuerte rivalidad surgida entre dos autores, ya que a pesar de que
Dámaso Alonso lo considere como el “nacido después de la generación del 27”
haciéndole formar de alguna forma parte de dicha generación, es Federico García
Lorca con quien surge esa rivalidad, el cual dice qu muestra admiración por los
poemas de Miguel Hernández, y le promete escribir una critica a su libro cuando
aparezca; no obstante, esta nunca aparece a pesar de las innumerables veces en
que Miguel Hernández se lo pidió. Cabe destacar en mi valoración la aparición
de la anécdota producida con Maruja Mallo, donde durante su “escapa romántica”,
como consecuencia de la apariencia del
poeta y de no llevar su cédula personal, es detenido por la guardia civil y
llevado a cuartel, convirtiendo esta en la única anécdota “traviesa” de la
obra. Dicho esto, me he encontrado que este ha sido el autor que menos me ha
llamado la atención, ya que a pesar de que era el autor del cual menos
información tenia, y del cual mas información en limpio y que desconocía he
podido extraer, me ha resultado también el mas tedioso a la hora de leerlo.
Federico García Lorca:
Des
este poeta, del cual había decidido dejar para el final ya que pensaba que era
el que mas me iba a cautivar, me he llevado la gran desilusión, ya que
prácticamente son todo fechas de eventos y lugares de publicaciones, los cuales
después de leídos no han permanecido ni una hora en mi cabeza, a causa de que
son muchísimas, pero muchísimas fechas. Con ello no estoy diciendo que en los capítulos anteriores no hubieran
fechas, pero en este capitulo especialmente me ha parecido que esas fechas te inundaban
el pensamiento mientras lo leías. Quizás esto se deba a que no hay ni una sola
citación de ningún fragmento poético del poeta, sino que todo daba vueltas a un
pensamiento mas bien político, en vez de literario.
Una vez finalizada la lectura, como resumen de
mi valoración personal, me gustaría decir que desde el primer momento me
parecía una idea horrible el hecho de tenernos que leer no una, sino cuatro
biografiás de los autores mas característicos de la literatura castellana, no
obstante, la recopilación de imágenes y fragmentos de texto que se incluían,
han hecho por mi parte, un libro mas que interesante desde mi punto de vista,
algo que en cierto modo no estaba acostumbrado a leer, y que funciona como un
repaso de la literatura vista en años anteriores. Creo sin duda, que el hecho
significativo que también ha hecho mas entretenida la lectura es que podías
empezar por el autor que quisieras, proporcionando así el derecho al lector de
estructurar la lectura de la forma que mas le guste.

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