domingo, 25 de octubre de 2015

Alberto García B2B



Cuatro poetas en guerra es un libro que narra el periodo de guerra, la lucha por conseguir la república y la muerte de los cuatro poetas, Machado, Jiménez, Lorca y Hernández. Hay que destacar que los cuatro mueren antes del final de la guerra a excepción de Miguel Hernández, y en los cuatro poetas se destaca mucho el papel de la prensa, que les sirve como único medio de comunicación. Lo que he encontrado más importante d cada auto es:
Antonio Machado, en el comienzo de la guerra, fue exiliado junto a otros poetas y su familia, en concreto su madre y sus hermanos, desde Madrid a Valencia, donde permaneció un tiempo en la casa de cultura. Más tarde fueron trasladados a Francia, pasando por Barcelona. Cuando llegó a Francia fue acogido por una familia española que era propietaria de un hotel, donde les darían cobijo, comida y algo muy importante para Machado, que era el tabaco. Tiempo más tarde, muere. Un dato algo inquietante es que cuando Machado muere, la madre está enferma e inconsciente en una cama de alado. En ese momento, la madre tiene un momento de lucidez, se despierta preocupada, pregunta por él y a los pocos días muere.
Hay que destacar que él no quiere marchar de Madrid y de alguna manera es forzado al exilio.
                Juan Ramón Jiménez, fue exiliado durante la guerra desde Madrid, hasta América donde su presencia es muy destacada y requerida por diferentes instituciones. Por ello nunca jamás volverá a su origen, donde él tiene pensado acabar su obra incompleta. Este conjunto de obras los deja en su domicilio, pero la derecha radical acaba encontrándolos y requisándolos. Más tarde consigue recuperar algunas de esas obras. Mientras tanto, él y su mujer, van trasladándose por diferentes ciudades de América según les van ofreciendo trabajos. Finalmente su mujer muere y él entra en depresión, de la cual nuca se recupera y años más tarde muere. Poco antes de su muerte  recibe un Oscar.
                Federico García Lorca jamás fue exiliado, aunque sí se trasladó a Granada, su ciudad natal, donde residía su familia. En concreto, se trasladó a una finca familiar donde creía estar seguro del frente popular. A pesar de ello, un tiempo más tarde, se trasladó a la casa de un amigo suyo falangista donde creería estar más seguro ja que las casa de familias pertenecientes a la falange no solían ser registradas. Aun así el frente popular consiguió localizarlo y un mes después fue fusilado.
                Miguel Hernández tampoco fue exiliado, sino todo lo contrario, se alistó en el bando republicano y luchó por la república. El primer hijo que tuvo murió y le dedicó una obra. Al finalizar la guerra, este era perseguido por la falange, por ello intentó abandonar España y llegar a Portugal. Pero en la frontera fue entregado a la guardia civil. A partir de este momento, permanecerá en la cárcel de por vida hasta su muerte debido a una tuberculosis.
Un detalle es que a pesar de la prohibición de retratar el difunto, un personaje burló la seguridad y consiguió retratarlo. Por otra parte, el padre de Hernández declaró como que la muerte se la había buscado.
En conclusión, por una parte no me ha gustado el libro por el simple hecho de que hay muchos datos irrelevantes como fechas, obras etc, que hacen la lectura más complicada. Pero por el lado positivo, es una forma de conocer la historia desde diferentes puntos de vista y desde diferentes grados de defensa de la república.

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